Hay locales que definen una forma de vivir esta ciudad, y Napargar es uno de ellos. Situado en uno de los porches de la Plaza del Castillo, en pleno corazón de Pamplona, este pequeño bar con alma japonesa se ha convertido en un punto de encuentro habitual para quienes buscan algo diferente en el centro. Su amplia terraza, siempre animada, es uno de esos sitios perfectos para alargar la tarde con una cerveza en la mano, pero lo realmente interesante empieza cuando miras la carta.

Tabla de contenidos
Tabla de contenidos
Crónica Napargar
El concepto de Napargar es claro y está muy bien ejecutado: un izakaya, es decir, un bar japonés al que se suele acudir después del trabajo, para picar algo y acompañarlo de cerveza. Nada de cartas interminables ni platos sin sentido. Aquí todo está pensado para compartir, para disfrutar sin prisas y para repetir. Y quizá por eso funciona tan bien.
El local por dentro es acogedor, con un ambiente informal, una amplia barra y ese punto canalla que invita a entrar “solo a tomar algo”… y acabar cenando. La oferta de cervezas es amplia y variada, con opciones para todos los gustos, desde las más suaves hasta otras más potentes, ideales para maridar con una cocina intensa en sabor, especias y umami.





Si hay un entrante que ha hecho famoso a Napargar, esas son, sin duda, sus bravas. Y no es exageración decir que están entre las mejores de la ciudad. Las patatas son caseras, cortadas longitudinalmente, crujientes por fuera y tiernas por dentro. Pero el verdadero secreto está en la salsa: una mezcla potente a base de kimchi y shichimi togarashi, con un sabor profundo, ligeramente picante y cargado de umami. De esas que te hacen seguir comiendo sin darte cuenta, incluso cuando ya no tienes hambre. Un plato sencillo, pero absolutamente adictivo.
En esta última visita, además de las bravas, quisimos probar otros entrantes de la carta. Empezamos con unas gyozas caseras de cerdo y jengibre, jugosas, bien doradas y con un relleno equilibrado, donde el jengibre aporta frescura sin tapar el sabor de la carne. Un bocado clásico, bien ejecutado, que cumple con creces.
Seguimos con uno de los platos que más nos gusta pedir aquí: el karaage. Pollo rebozado con un crujiente fino y ligero, nada pesado, y servido con varios acompañamientos para mojar: salsa tártara, alioli de cítricos y curry y una selección de encurtidos que aportan acidez y contraste. Cada bocado es diferente según cómo lo combines, lo que hace que el plato sea aún más divertido y sabroso.
Pero si hay un motivo por el que Napargar se ha ganado una legión de fieles, ese es su ramen. Un plato que aquí se toman muy en serio y del que no esconden su secreto. El caldo, base de todo, se elabora con pollo de caserío y se cocina durante más de ocho horas, consiguiendo un fondo profundo, lleno de sabor y con una textura sedosa. Los fideos son frescos, cocidos al momento, y los toppings se tratan con mimo: el ajitsuke tamago perfectamente marinado y fundente en la yema y las verduras salteadas con aceite de sésamo, aportando aroma y carácter.
Nuestro favorito sigue siendo el miso ramen, un plato reconfortante y lleno de matices. Lleva una tare elaborada con diferentes misos y sésamo, y viene acompañado de chasu de cabezada ligeramente ahumada y panceta de cerdo, que aportan untuosidad y profundidad al conjunto. Es intenso, sabroso, pero equilibrado, sin llegar a picar, lo que lo hace ideal incluso para quienes no buscan emociones fuertes.
Para los amantes del picante, el spicy miso ramen es otra historia. Aquí sí que hay que ser valiente. Con una base de misos, misos picantes, pimientas y chiles, el picor está muy presente, aunque sin eclipsar el sabor del caldo. De nuevo, el chasu ahumado y la panceta completan un plato que entra aún más caliente. Perfecto para los días fríos.
Ambos ramen pueden pedirse en media ración (9 euros) o en ración entera (16,5 euros). Nosotros, como suele pasar, optamos por la entera. Porque el ramen de Napargar siempre apetece, pero especialmente en otoño e invierno, cuando el frío se instala en Pamplona y lo que más te pide el cuerpo es un plato humeante, contundente y reconfortante.
En definitiva, Napargar es mucho más que una cervecería con cocina asiática. Es un lugar con identidad, con una propuesta clara y bien ejecutada, donde cada plato tiene sentido. Un sitio perfecto para un afterwork, una cena informal o simplemente para sentarte en su terraza con una cerveza y dejar que el tiempo pase. Y si todavía no has probado sus bravas o su ramen, ya estás tardando. Porque Napargar se ha ganado, a pulso, ser uno de esos locales imprescindibles del centro de Pamplona.
Carta Napargar

Vídeo Napargar
@pamplonagastronomica Una invierno más caímos en las garras de los ramen y las bravas de Napargar 🍜 #ramen #pamplona #iruña #ramenlovers #foodtok ♬ Golden KPop Demon Hunters (Techno) – F4ST

Comida
Local
Servicio
Precio
Napargar
- Dirección: Plaza del Castillo, 32
- Teléfono: 948 59 16 65
- Página web: napargar.es
- Facebook: facebook.com/Napargar
- Instagram: instagram.com/napargar_cerveceria